20 de diciembre de 2010

Así no!

El espacio semi-público tiene una falencia mayúscula: su impune musicalización. Cuando digo espacio semi-público me refiero (rifando arbitrariamente la correcta aplicación del termino) a los supermercados, kioscos, despensas, fiambrerías, taxis y colectivos de buenos aires.
Cierto es que al tachero se le puede pedir que cambie radio 10, pero casi siempre nos posee un terror convulso ante el abanico de reacciones posibles y terminamos en el molde, oyendo a baby.
En el colectivo no hay tu tía. El disco entero de Elvis Crespo, una banda chilena homenaje a bon jovi reversionando a su vez los greatest hits de Roxette, o wisin y yandel, mekano, sarasa catunga y la comparsa; entran todas como por un tubo y uno ahí, viajando como un pollo, morfándosela al tiempo que le pide a san judas que el móvil que nos lleva se estrole contra un jacarandá, ocasionando múltiples muertos y heridos.
El súper de barrio, mal llamado "chino", merece un párrafo aparte. Dependiendo del humor, puede caernos más mejor o menos peor el cocoliche exótico del "Rata Blanca" nipón (muy superior al rata blanca "criollo", claro está) o de la música feng shui, superpoblada de flautas dulces y finísimos sicus samurai. Lo mismo nos arranca una sonrisa o nos da ganas de arrancarnos el miembro con un escarbadientes.
Uno puede tomarse con humor, masticarse con malicia o tragarse sin remedio un garrón, pero el garrón es fronterizo con el flagelo, señora. Se lo ilustro de la siguiente manera: El ciudadano común, que comúnmente come con sal, suele quedarse sin sal. Ávido de sal, sale el ciudadano rumbo al expendio más próximo a su domicilio. Con el chango a medio llenar o la cola a medio hacer, surge intrépido del parlante el cántico. Su espíritu se estrella contra el muro del garrón, penetrando, maltrecho, el territorio del flagelo y el ciudadano se arrepiente de su preferencia por la sal.
Todos sabemos de la inconmensurable tristeza que puede significar un bife a la plancha cuando se lo cocina sin sal. Desde este humilde blogcito, con nuestra rodilla en el suelo, clamamos reflexión!

I WANT YOU!
Así no, panza de agua.
Así no!






N del A: No obstante haber sido un diciembre fundacional, atípicamente desteñido de gorritas y barbas blancas, reconocemos que la lucha recién empieza. Este es el camino, queda todo por hacer. Brindemos!

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